sábado, 22 de octubre de 2016

DESPOJOS HUMANOS y CADA AMANECER

He puesto los videos DESPOJOS HUMANOS,correspondiente al relato premiado este verano en el Concurso de Relato Breve, de Navas del Rey, y CADA AMANECER.  Espero  que gusten.

domingo, 16 de octubre de 2016

EN BUSCA DEL POEMA

     Entre silencios taciturnos trato de hallar el verso, deseo encontrar el matiz exacto para dibujar el poema, la única salida donde las palabras puedan reflejarse en el horizonte, lleno de murmullos henchidos de ilusiones. La mañana llega, como siempre, dispuesta a apurar las esperanzas de nuevo día. 

     Con suma lentitud voy perfilando la senda por la que tendré que introducirme e, incluso, perderme para escarpar de estúpidos fantasmas que sólo quieren robarme la voz. Entonces, las palabras pierden todo el sentido y se ponen a llorar por las invisibles esquinas del amanecer. 

martes, 11 de octubre de 2016

FRÍO EN EL ALMA

     Siento un insoportable frío, voy recogiendo los emotivos recuerdos del ayer en las amarillentas cuartillas del alma. Las palabras, mis fieles compañeras en las duras travesías de mi vida y las perfectas amantes que me secan las lágrimas en los momentos más duros, me acogen cuando acudo en busca del cobijo necesario, su calor me reconforta. No imponen ninguna condición, aunque, de tarde en tarde, nos enfadamos, hacen amagos de huir, amenazan con abandonarme si no acepto las condiciones del atardecer, pero es muy duro, no puedo soportar la amargura de las hojas secas. Intento resistir, trato de ignorar los gritos del silencio que me empujan a la desesperación, al caos donde las imágenes del ayer se confunden con sueños de un futuro incierto, apenas susurros que pretenden imponer su criterio, quieren alzar su voz, pero es inútil, el viento del atardecer ahoga sus tristes ilusiones.

domingo, 2 de octubre de 2016

TODO PARECE EXTRAÑO

     El tiempo se detiene o, al menos, esa es la impresión. La apatía domina las emociones. Las palabras surgen lentamente de un letargo insoportable, caótico, donde la oscuridad hace que la senda se pierda por un laberinto de imágenes rotas. Todo parece extraño, ausente, los versos, al reflejarse en el espejo, se dan por vencidos y desaparecen. 

     No merece la pena luchar por aquello que no comprenden, las palabras sólo sueñan, quieren aliviar las nostalgias de su creador, las ilusiones que regresan, cada madrugada, para volar en el paraíso del silencio, donde la blancura imperfecta de los atardeceres ausentes se diluyen en los colores del horizonte.