martes, 20 de febrero de 2018

EL SILENCIO Y EL MIEDO ERAN CÓMPLICES

     El silencio escupe gritos amargos, impertinencias soeces que cubren el corazón, cansado de tantos sufrimientos que no puede entender. Las verdaderas razones huyeron hace mucho tiempo sin dar la cara, tal vez, avergonzadas de su proceder, tuvieron miedo enfrentarse a la verdad y acabaron perdiéndose entre la niebla de un atardecer egoísta.

     Los gritos inundan la placidez del alma, escriben versos olvidados que iluminaron el camino del ayer, el horizonte parecía impaciente de nuestra llegada, las luces brillaban y nos entregaban un porvenir lleno de ilusiones deseosas de hacer realidad los sueños más alocados. 

jueves, 14 de diciembre de 2017

NUEVO VIDEO

Acabo de poner un nuevo video LA NAVIDAD que corresponde al texto REFLEXIONES DE LA NAVIDAD, que figura en este blog

REFLEXIONES EN NAVIDAD

     La Navidad regresa más pronto cada año. Nuestros pasos se vuelven más lentos, más cansinos y en nuestros bolsillos hay, cada vez, menos ilusiones. Nuestras esperanzas, aquellas revoltosas y traviesas ilusiones del ayer, se tornan esquivas y rencorosas. 

     Las blancas navidades de nuestros sueños regresan puntuales a su cita rompiendo la monotonía diaria. Rasga la cochambrosa túnica que envuelve la ciudad, dibuja relucientes poemas de amor en cada esquina e ilumina con vivos y alegres colores el cielo de la noche. En los rostros grasientos y dolorosamente demacrados de los mendigos, también se reflejan nuevas ilusiones, pero jamás se produce el milagro y, tras su partida, todo volverá a ser igual, amargura, dolor, sufrimiento. 

     Los copos de nieve ya no adornan los árboles del parque dormido, únicamente nieva en las tiernas historias de Walt Disney, en las que el tiempo se detenía en la dulzura de relojes animados que velaban los sueños humanos, les ayudaban a alcanzar sus metas deseadas. En los árboles se acurruca algún pajarillo que aguanta, como puede, el tremendo frío invernal y la contaminación asfixiante de los nerviosos e insolentes vehículos que se pierden en la inmensidad de un espacio gris. 

     El tiempo, empequeñecido, es cruel, terriblemente ingrato y cuesta llenarlo. Las horas emotivas, llenas de las alegres canciones de toda la vida, se hacen las estrechas y no te permiten ser tan dichoso como antaño. Siempre se espera demasiado, queremos aquello que jamás podremos conseguir. Ansiamos ardientemente aquellas ilusiones que nos pertenecen tan sólo en sueños maravillosos en los que, en cualquier momento, puede surgir el Milagro de la Navidad, nuestra deseada Navidad, la llamada inesperada, el cálido abrazo que haga olvidar tantos sinsabores, la palabra que necesitamos escuchar y que nos mortifica en las noches frías, desiertas, en que los silencios, borrachos de amargura, vomitan todo su odio en nuestros cansados corazones. 

lunes, 13 de noviembre de 2017

PRESENTACIÓN

El próximo 30 de noviembre, jueves, presento mi último libro EMOCIONES DE UN ATARDECER, en la Librería POLIFEMO, en la Avenida Bruselas, 44. Van a leer los poemas Enrique Gracia Trinidad y Soledad Serrano.

Al final del acto habrá un vino y canapes.

Te espero, tu presencia es imprescindible.

Un abrazo


miércoles, 18 de octubre de 2017


MI NUEVO LIBRO, SE  PRESENTARÁ EN  NOVIEMBRE, ESPERO VEROS EN ALGUNA DE LAS PRESENTACIONES QUE HAGA, SI ALGUIEN QUIERE RESERVAR ALGÚN EJEMPLAR QUE ME LO  DIGA, NO PUEDO REGALAR LIBRO,

sábado, 30 de septiembre de 2017

EL ATARDECER REGRESA

     Fiel a su cita, el otoño regresa con nuevas ilusiones y un camino por recorrer, sus días van perdiendo horas de luz incitándonos a luchar contra los rencores amargos de la oscuridad. Con lentitud, su ternura maternal va, poco a poco, y con sumo mimo, arrebatando las nostalgias estivales, los sueños deslumbrantes que acaban, todos los años, en una hoja arrugada, sellada, por apenas, dos lagrimas derramadas en un momento de bajón en que, simplemente, una canción evoca un recuerdo que, incluso, nunca existió. 

     Hay que seguir, dejar atrás las largas tardes donde las juguetonas palabras se perdían en trabalenguas absurdos que no conducían a ninguna parte, solo trataban de enredar y entregarnos a los brazos cálidos de una noche loca que sólo desea que olvidemos, por unas horas, los rencores de los relojes cabreados que nos amargan la existencia. Tenemos que abandonar las fantasías de verano y reponer los sueños, el camino puede ser duro pero, sin duda, fascinante, aunque el otoño venga cargado de nostalgia y sus atardeceres rojizos acaben cubriendo de tinieblas la magia de la noche, sobre las hojas secas se dibujaran poemas ocres sobre la ciudad desierta. 

     La madrugada, con el vigor acostumbrado, llenará las largas horas con versos sencillos, espejos nítidos de un ayer que se niega a desaparecer. El otoño hace reflexionar sobre la vida, cada cual tiene sus vivencias de los tiempos pasados que trata de conservar en lo más profundo del alma. Todos tienen derechos a gestionar los sentimientos como mejor les parezca, a componer sus poemas con plena libertad, las palabras son las eternas compañeras de caminos, recorridos con esfuerzo entre obstáculos, casi insuperables, bajo la mirada inquisitiva de unas sombras que vigilan nuestros pasos, no nos podemos desviar de la senda fijada.

     Los obstáculos que nos ponía aquel ayer rencoroso lo superamos y, por fin, pudimos disfrutar de otoños que traían caminos dorados, aunque difíciles, cubiertos de nuevas trampas que pretendían robarnos la dignidad, sin embargo, las mágicas tonalidades del atardecer decoraron, de nuevo, los momentos de nuestra existencia, logramos olvidar la incertidumbre de aquellas sombras que trataban de robarnos las ilusiones mas amadas y, en las hojas secas, se iban dibujando relucientes horizontes que, apenas, podíamos imaginar, sin embargo, nos aguardaban impacientes.

     Por eso, hay que seguir, es necesario, urgente, aunque el otoño vuelva a cubrir de tinieblas, cada vez, más oscuras la senda y la noche sea eterna. Tal vez, sólo desea que el hombre encuentre su sueño definitivo.

jueves, 6 de abril de 2017

EL ATARDECER JUEGA

     El atardecer juega con las emociones. Con suma ternura las deposita en el alma atormentada del hombre, los estúpidos rencores acaban con la armonía y las viejas costumbres que se aprendían en el colegio, los grandes conceptos como ´´FAMILIA’’, ‘’DIOS’’. ``PATRIA’’ y muchos otros perdieron todo su sentido, tuvieron que huir por los caminos de la humillación, ya no interesan sus valores. Al nuevo hombre le preocupa otros valores, su ritmo de vida no puede detenerse para analizar absurdas tonterías de un pasado obsoleto, repleto de tradiciones que ya no tienen cabida en la sociedad. 

     El tiempo actual huye velozmente hacia un horizonte que nadie ve, una borrosa niebla de incertidumbre cubre las esperanzas humanas, nadie tiene la certeza de poder conseguir el gramo de felicidad necesario para disfrutar, al menos, las pequeñas cosas de la vida.