miércoles, 18 de octubre de 2017


MI NUEVO LIBRO, SE  PRESENTARÁ EN  NOVIEMBRE, ESPERO VEROS EN ALGUNA DE LAS PRESENTACIONES QUE HAGA, SI ALGUIEN QUIERE RESERVAR ALGÚN EJEMPLAR QUE ME LO  DIGA, NO PUEDO REGALAR LIBRO,

sábado, 30 de septiembre de 2017

EL ATARDECER REGRESA

     Fiel a su cita, el otoño regresa con nuevas ilusiones y un camino por recorrer, sus días van perdiendo horas de luz incitándonos a luchar contra los rencores amargos de la oscuridad. Con lentitud, su ternura maternal va, poco a poco, y con sumo mimo, arrebatando las nostalgias estivales, los sueños deslumbrantes que acaban, todos los años, en una hoja arrugada, sellada, por apenas, dos lagrimas derramadas en un momento de bajón en que, simplemente, una canción evoca un recuerdo que, incluso, nunca existió. 

     Hay que seguir, dejar atrás las largas tardes donde las juguetonas palabras se perdían en trabalenguas absurdos que no conducían a ninguna parte, solo trataban de enredar y entregarnos a los brazos cálidos de una noche loca que sólo desea que olvidemos, por unas horas, los rencores de los relojes cabreados que nos amargan la existencia. Tenemos que abandonar las fantasías de verano y reponer los sueños, el camino puede ser duro pero, sin duda, fascinante, aunque el otoño venga cargado de nostalgia y sus atardeceres rojizos acaben cubriendo de tinieblas la magia de la noche, sobre las hojas secas se dibujaran poemas ocres sobre la ciudad desierta. 

     La madrugada, con el vigor acostumbrado, llenará las largas horas con versos sencillos, espejos nítidos de un ayer que se niega a desaparecer. El otoño hace reflexionar sobre la vida, cada cual tiene sus vivencias de los tiempos pasados que trata de conservar en lo más profundo del alma. Todos tienen derechos a gestionar los sentimientos como mejor les parezca, a componer sus poemas con plena libertad, las palabras son las eternas compañeras de caminos, recorridos con esfuerzo entre obstáculos, casi insuperables, bajo la mirada inquisitiva de unas sombras que vigilan nuestros pasos, no nos podemos desviar de la senda fijada.

     Los obstáculos que nos ponía aquel ayer rencoroso lo superamos y, por fin, pudimos disfrutar de otoños que traían caminos dorados, aunque difíciles, cubiertos de nuevas trampas que pretendían robarnos la dignidad, sin embargo, las mágicas tonalidades del atardecer decoraron, de nuevo, los momentos de nuestra existencia, logramos olvidar la incertidumbre de aquellas sombras que trataban de robarnos las ilusiones mas amadas y, en las hojas secas, se iban dibujando relucientes horizontes que, apenas, podíamos imaginar, sin embargo, nos aguardaban impacientes.

     Por eso, hay que seguir, es necesario, urgente, aunque el otoño vuelva a cubrir de tinieblas, cada vez, más oscuras la senda y la noche sea eterna. Tal vez, sólo desea que el hombre encuentre su sueño definitivo.

jueves, 6 de abril de 2017

EL ATARDECER JUEGA

     El atardecer juega con las emociones. Con suma ternura las deposita en el alma atormentada del hombre, los estúpidos rencores acaban con la armonía y las viejas costumbres que se aprendían en el colegio, los grandes conceptos como ´´FAMILIA’’, ‘’DIOS’’. ``PATRIA’’ y muchos otros perdieron todo su sentido, tuvieron que huir por los caminos de la humillación, ya no interesan sus valores. Al nuevo hombre le preocupa otros valores, su ritmo de vida no puede detenerse para analizar absurdas tonterías de un pasado obsoleto, repleto de tradiciones que ya no tienen cabida en la sociedad. 

     El tiempo actual huye velozmente hacia un horizonte que nadie ve, una borrosa niebla de incertidumbre cubre las esperanzas humanas, nadie tiene la certeza de poder conseguir el gramo de felicidad necesario para disfrutar, al menos, las pequeñas cosas de la vida. 

miércoles, 22 de marzo de 2017

EL TRIUNFO DE LA PALABRA VERDADERA

     El piano, vestido con todas sus mejores galas, va desgranando las imponentes notas del concierto para piano y orquesta, nº 1 de Tchaiskovsky, a su alrededor escuchan los versos sorprendidos por la belleza que surge de sus acordes. La fuerza es imponente, la pasión inunda toda la sala en la que el hombre piensa tan sólo en sus intereses, maquina su estrategia para arrebatar a su prójimo el sueño que él, por la incapacidad de ver más allá de sus narices, se niega a aceptar la ofensa del destino. 

     Se cree superior a todos, no tienen ningún derecho a poseer algo que él no puede conseguir. En sus esquemas no entra la posibilidad de que nadie tenga más que él, es el único que puede hacer y deshacer, los otros han de agradecerle sus esfuerzos por allanarles el camino, por ahuyentar a los fantasmas e impedir que les robe las ilusiones. Eso sólo puede hacerlo él, nadie más.

     El piano continúa llenando la gran sala del mundo de una pasión desbordante. Sin embargo, la furia de sus palabras no consigue ablandar la actitud de aquel pobre hombre que no se inmuta, su soberbia es implacable. Su arrogancia desafiante ignora tanta belleza, se aferra con desgana a una mano fría, una compañera de papel a la que puede ultrajar cuando le venga en gana, es de su propiedad, su concubina. Ésta llora, las notas del piano le acaricia el corazón incomprendido, desea huir, alejarse de aquel déspota que tal sólo la exhibe como un mero triunfo, una simple joya que, cualquier día, podrá canjear por otra mucho mejor.

LEVANTAR LA ÚLTIMA COPA DE AMOR

     Quisiera conversar lentamente con la madrugada, poder repasar con tranquilidad todas las emociones degustadas a lo largo de la jornada, cada vez cuesta más subir las escaleras de la vida sin hacer un descanso en la nostalgia, con un recuerdo es suficiente para continuar la ascensión donde las estrellas aguardan, impacientes, para entregarnos los pasos a seguir, al mañana le gusta jugar a la improvisación más absoluta, nuestro parecer no interesa, únicamente hemos de acelerar la marcha para poder sonreír en alguna esquina escondida del tiempo. De vez en cuando hay que hacer un leve descanso y tratar de dibujar un verso, un mísero verso donde poder anotar la temperatura de la última emoción o el grado de acidez del último correo recibido a destiempo. 

NO PUEDO RESISTIR

     Las horas ingratas pintan versos estúpidos en la blancura imperfecta de mi alma, cansada de vagar entre tantos sueños caóticos que, al final, huyen por caminos perdidos en un tiempo difuso. Me dejo llevar por tópicos eternos que me introducen en paraísos luminosos donde pierdo mi propia identidad entre borrachas imágenes que acaban con mis sentimientos más inocentes.

     Las palabras ausentes acuden a mi ayuda, procuran arrancarme de las garras de la soledad, del egoísmo de viejos complejos y temores absurdos. Los rotundos ecos de su voz conmueven a mis silencios, incapaces de seguir gritando, hartos de escuchar las excusas de siempre, las justificaciones repetidas a lo largo de tantas madrugadas. Me ofrecen estrofas luminosas que fingen entregar toda su pasión, pero son incapaces dibujar los versos sencillos, transparentes, de mi alma. 

LA VIDA NO ES UNA VULGAR PELÍCULA

     A veces, el destino es demasiado cruel, el camino se pierde en un laberinto de espejos rotos en donde imágenes borrosas juegan con los sentimientos y, de repente, todo parece perder sentido. No vale la pena seguir. Para qué? Las horas pasan velozmente sin apenas dejar rastro sobre las cuartillas de la vida. Las huellas de nuestra existencia se ocultan por las esquinas avergonzadas, su actitud cobarde las empuja por sendas hipócritas llenas de mentiras, sueños absurdos e imposibles que, apenas, merecen un triste verso de melancolía.